La principal motivación y lo que caracteriza a un ángel es su orientación al servicio. Cualquier ángel dedica gran parte de su tiempo a servir al prójimo. La intensidad y la frecuencia de ese servicio a cualquier causa externa a él o a ella, son indicadores inequívocos de su nivel de evolución y consciencia en la energía del amor, y mantienen una relación directamente proporcional.

Otra cualidad necesaria y evidente es la humildad. Un ángel no va pregonando que lo es. En la gran mayoría de los casos, siquiera es consciente de que lo es. No es confiable un ángel que dice abiertamente que lo es, porque está hablando su ego, y su máscara cae rápidamente para las almas más despiertas y evolucionadas.

La cualidad angélica se manifiesta independientemente del nivel cultural, profesión, nivel académico, clase social, o cualquier otro distintivo social, cultural o político establecido por el ser humano. Es una energía muy sutil y constante. Una vez integrada en el ser a lo largo de sus diferentes encarnaciones, se manifestará en cualquier ocasión de forma espontánea, especialmente en situaciones extremas, catástrofes, emergencias, accidentes, o momentos en los que la mente del ego reaccione para salvarse a sí misma.

El tipo de servicio al prójimo que desarrolla un ángel no puede ser catalogado ni registrado, ya que existen infinitas manifestaciones, tanto en intensidad como en tipología. Actuar desde la energía del amor en el servicio al prójimo puede consistir en dedicar un pensamiento breve y amable a un desconocido que lo está pasando mal, pero también puede consistir entregar la propia vida física a cambio de la de otro ser sintiente en un determinado momento.

En general el concepto de prestación de servicio al prójimo se va modelando con el paso del tiempo y crece como una semilla que puede llegar a convertirse en un frondoso árbol. Este proceso no suele ocupar una sola vida física, ya que es necesario vivir y vivir, y experimentar un gran número de emociones previas a este conocimiento profundo.

También es necesario experimentar el servicio a uno mismo antes de experimentar el servicio al prójimo, y estos aprendizajes se experimentan cuando el ser transita la línea de evolución en ausencia de la energía del amor. Es por esto que llegar a desarrollar en una vida física las cualidades angélicas, no ya conscientemente, implica una experiencia de vida muy extensa, intensa y plena. Y pone de manifiesto la existencia de un ser de luz encarnado que está preparándose para transitar a una nueva etapa en su evolución.

Del libro «28 Cosas que debes saber sobre los ángeles» Nacho Díaz. 2018

ISBN: 978-84-946773-5-9